Después de un largo viaje desde Thekkady  paramos a mitad de camino a conocer el Carmelia Haven. Este es un complejo habitacional muy elegante, ubicado entre medio de plantaciones de té y cardamomo. Un lugar rodeado de naturaleza con una paz increíble en el que almorzamos.

Siguiendo viaje, comenzamos a subir entre las montañas. Es un camino nuevo que están construyendo, por lo que cada tanto hay obreros trabajando. Luego de que empezamos a subir mas y mas la montaña y giramos entre curvas mas cerradas los paisajes empiezan a ser hermosos. Desde lo alto de la montaña se puede ver el lago Anayirankal Dam, y por donde se mire hay plantaciones de té.  Siguiendo viaje tuvimos que dejar nuestro bus para continuar camino en Jeep, ya que los caminos son angostos.

Llegamos al campamento de Kalypso Adventures, en el que había carpas totalmente equipadas y muy cómodas. Ellos ya nos habían organizado actividades de ciclismo y kayak en otras partes de Kerala. Son una empresa super seria y responsables, por lo que no dudes en visitar su web y contratar aventuras con ellos.

Yo no le tenia mucha fe a lo que iba a ser el día de camping, pero realmente superó mis expectativas. Luego de acomodarnos de a tres en las carpas, empezaron a preparar la cena. Después de 6 días de comida India, vi que estaban colocando en una parrilla presas de pollo. Que felicidad sentí al ver que iba a comer esa noche algo muy parecido a lo de mi país.

Mientras tanto otras personas comenzaron a prender un fogón para que nos sentáramos alrededor a comer. Como estábamos en la montaña, no hacia frío pero estaba fresco. Las patitas de pollo que comimos estaban deliciosas, y después de charlar y escuchar un poco de música, fuimos a dormir ya que íbamos a levantarnos temprano.

A las 4 de la mañana sonó mi alarma y ya había dejado todas mis cosas preparadas para no perder tiempo. Había dormido super bien en mi bolsa de dormir. Fui hacia donde estaban todos, y tome un poco de te para calentar el cuerpo. Cuando estuvimos listos comenzamos a subir la montaña.

Como todavía era de noche era bastante complicado ver donde se pisaba. Por eso recomiendo llevar alguna linterna o bien alumbrar con la del celular. Teníamos que llegar a la cima de la montaña, por lo que el camino cada vez era mas empinado y complicado. Por momentos era muy fácil resbalarse y si no te agarrabas bien podías caerte. Llegar hasta la cima lleva aproximadamente 45 minutos, y es bastante agotador.

Una vez arriba nos sentamos a esperar el amanecer ya que eran las 6 de la mañana. Estaba todo oscuro, el cielo totalmente estrellado y solo reinaba la paz. Habían subido una mesita por lo que había te calentito para tomar y algunas galletas o frutas para comer.

Alrededor de las 6 y 30 de la mañana empezó a asomar el sol entre las montañas. Imposible explicar las tonalidades de colores anaranjados que se iban pintando en el cielo de Munnar. Fue un momento único en el que pensaba que había valido la pena haber madrugado y esforzarme tanto para llegar a la cima.

amanecer Montaña Phanton Munnar

Conforme fue subiendo el sol, todo el valle quedó totalmente iluminado y podía verse sectores de bosques y el gran lago Anayirankal Dam que se adueñaba de casi todo el paisaje. Fue un momento que jamas olvidare y quedará guardado por siempre en mi memoria.

Montaña Phanton Munnar

 

Comenzamos a descender, pero por otro lugar totalmente diferente al que habíamos subido. Entre medio de campos de té, nos esperaban con un riquísimo desayuno para cargar fuerzas. Había muchas cosas para elegir, por lo que me serví 2 o 3 veces para probar todo. El sol ya estaba bastante fuerte, por lo que buscamos el refugio de la sombra de algún árbol o piedra para disfrutar del desayuno.

Luego de desayunar continuamos caminando, y podíamos ver como estaban cosechando las hojas de te. Todo al rededor eran plantaciones de la famosa infusión. Luego de caminar un rato, llegamos a un pequeño poblado, con algunas casitas bien precarias. Como siempre bien receptivos, un lugareño nos invito a entrar a una de ellas.

Cerca del medio día regresamos al campamento donde almorzamos, preparamos nuestras cosas y continuamos nuestra travesía por Kerala.

Este día de campamento la verdad que fue espectacular. No solo por los paisajes increíbles que pude ver, si no también por estar rodeado de naturaleza, de una total tranquilidad en la que no había señal de celular y te permite desenchufarte un poco del mundo.