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El tour que me abandonó en Sacsayhuamán

Después de haber recorrido Bolivia, había llegado a Cusco con la ilusión de empaparme y conocer todo el mundo Inca. Lo primero que hice fue comprar el ingreso a Machu y Wayna Picchu para quedarme tranquilo. Una vez hecho esto, compre el boleto turístico, y fui a averiguar para los tours de los circuitos turísticos. Después de mucho recorrer y preguntar precios, me decidí a hacer el circuito Sacsayhuamán, Q’enqo, Pucapucara, Tambomachay. Para saber cuanto cuesta viajar a Perú lee este articulo.

Poco tiempo después de haber almorzado frente a la Plaza de Armas, fui rumbo hacia el hostal donde me había quedado. Levante mi mochila donde llevaba mi cámara, pasaporte, el Boleto Turístico, y el recibo de la agencia que me iba a llevar por los diferentes parques arqueológicos.

Al salir del hostal, note que el cielo se estaba cubriendo de nubes, y que en cualquier momento podría comenzar a llover. Regrese a buscar una campera, ya que dice que hombre prevenido vale por dos. Llegue a la agencia desde donde comenzaría el tour, y tuve que esperar unos 10 minutos hasta que me pasara a buscar una combi. Me subi, y dentro ya venían algunas personas. Los lugares restantes fueron llenados con personas de otras agencias que fuimos recogiendo en el camino.

La primera visita fue al impresionante templo del Coricancha. Nos bajamos, y empezamos a formar la fila para ingresar. Como la entrada no estaba incluida en el tour, tuve que pagar. Pero al tener la tarjeta Isic de estudiante, solo me costó la mitad. A medida que íbamos entrando, esperábamos a un costado hasta que pasaran todos los integrantes del tour. Llego el guía y nos empezó a contar sobre la historia del Templo del Sol. Ese había sido el templo mas sagrado de los Incas, que luego los españoles a su llegada, construyeron por encima de el. Pero como habrá sido de magnifica la estructura, que una vez hubo un terremoto, y la construcción española se desplomo, quedando solo lo que había sido construido por los incas.

Sacsayhuamán

Después de haber recorrido el recinto durante no mas de media hora, emprendimos viaje hacia la fortaleza de Sacsayhuamán. Esta se encuentra 2 kilómetros hacia el norte de Cusco. Se puede ir caminando, pero no lo recomiendo ya que es un camino muy empinado y hay que subir en todo momento.

Al llegar al parque hay un puesto de control. Subio un señor al bus quien nos pidió los pasaportes, y el boleto turístico. Yo como lo había comprado con el descuento de estudiante, también me pidieron la tarjeta Isic.

Después de todos esos tramites, el bus avanzo y nos estacionamos junto a varios buses mas. En el lugar había muchos taxis y peruanas con sus vestimentas típicas y llamas. Obviamente te cobraban para tomarte una foto con ellas.

Entramos a la fortaleza y nuestro guía empezó a explicarnos un poco de la historia de Sacsayhuamán. Muy bien no se sabe si fue construida como una fortaleza militar o como un lugar de cultos. Lo curioso es que esta construido con rocas gigantes de 9 metros de altura, y cientos de toneladas. Y cada una encastra perfectamente con la del lado. Se cree que se tardaron unos 50 años en ser construida, y que en ello trabajaron unos 20 mil hombres.

Mientras nuestro guía nos seguía explicando, comenzaron a caer unas gotas, que al cabo de unos minutos se convirtieron en un aguacero. Nuestro guía dijo que el se volvía al bus, que quien quisiera seguir recorriendo la Saqsayhuamán, nos encontraríamos en 20 minutos en el bus. Después de lo que me iba a pasar no se si dijo realmente eso, o fue lo que yo entendí.

De la nada apareció un vendedor de capas, así que ante mi necesidad de no mojarme y seguir recorriendo todo, le compre una. A los minutos había parado la lluvia y salio un arco iris espectacular entre medio de los grandes bloques de piedra. Lo que me parecía muy extraño era que no cruzaba a ninguna de las personas que venían conmigo en el bus. Después de haber recorrido todo, fui en dirección hacia donde estaban los buses. A simple vista me parecían todos iguales. Empece a preguntar uno por uno si ese era el bus donde iba mi guía, pero nadie lo conocía.

Mi mayor desesperación era que en el bus había dejado mi mochila, con el pasaporte. Sabia que podía reclamársela a la agencia de viajes, pero… Y si alguien me la llevaba?-

Después de asegurarme que el bus realmente no estaba ahí, fui hacia un taxista y le pregunte hacia que parque arqueológico van los tours después de Sacsayhuamán. El señor me contesto que hacia Q’enqo. Le pregunte cuanto me cobraba hasta allá, y me dijo que 3 Soles. Yo mire en mi billetera y solo había llevado 5 Soles. Si el bus no estaba donde el señor me decía, no solo iba a alejarme mas de Cusco, si no que me iba a quedar prácticamente sin dinero para regresar.

En el camino el taxista me pregunto de que parte de Argentina era, ya que al escucharme hablar se dio cuenta que era de ese país. Cuando le dije que era de Córdoba, me dijo que el soñaba con conocer el cerro Uritorco, ya que hay avistamiento de Ovnis. Así pasamos los kilómetros que nos faltaban hasta llegar, el hablando de su admiración por los Ovnis. Llegamos al lugar, le pago lo acordado y me saludo muy amablemente deseándome lo mejor.

Al bajar del auto empece a buscar por todos lados al guía, o a alguien que me resultara conocido. Fue ahí cuando lo vi que ya se estaba subiendo al bus para partir. El me vio y al reconocerme me dijo: que pasó, donde te habías metido?  Yo con cara de pocos amigos le dije, se fueron y me dejaron. Él al escuchar mi tonada me dijo, sos cordobés!!! y largo una carcajada. Mi tonada es reconocida en cualquier parte donde vaya. Anda rápido a ver el parque que ya nos estamos yendo. Así que salí corriendo di una vuelta lo mas rápido que pude, sin perderme nada, y volví hacia el bus.

Me subi, y todos empezaron a decirme que estaban muy preocupados por mi, que se alegraban mucho de verme. Fui hacia mi lugar y por suerte estaba mi mochila esperandome. Varias personas se acercaron a conversar conmigo. A partir de ese momento me sentí una atracción mas del viaje.

Cada vez que íbamos a bajarnos el guía hacia chistes sobre mi, y cuando íbamos a subir me llamaba por mas que yo ya estuviera arriba del bus.

Por suerte todo quedo en una anécdota, y fue una historia mas de este hermoso viaje que hice. Cada vez que recuerdo a Sacsayhuamán, una sonrisa se dibuja en mi cara. Aparte de todo a partir de este hecho conocí muchas personas, con las que todavía conservo una amistad.

 

 

leandrohoop

Tengo 28 años soy estudiante de Turismo y mi gran pasión es viajar, conocer nuevas culturas, y luego poder escribir mi experiencia en este blog. Soy un convencido de que todo es posible para aquel que sueña y lucha por alcanzar esos sueños.

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