Conocida como la ciudad de los rascacielos, también como la ciudad que nunca duerme y combinando ambos en la noche Neoyorkina resulta una experiencia sin desperdicio.

Siempre es lindo cuando uno sale de viaje, dedicar un tiempito a conocer la vida nocturna de cada lugar y la realidad es que cada sitio tiene su encanto, tanto en el día como durante la noche.

En Nueva York hay una gran variedad de opciones para hacer durante la noche, desde tiendas donde hacer compras, lugares para comer, paseos en Ferry, miradores, discotecas, teatros y cientos de lugares de entretenimientos más.

Hay muchas personas que prefieren no salir por las noches por miedo a la inseguridad, pero siempre y cuando se tomen las precauciones necesarias hay que animarse y si no hay empresas que organizan tours nocturnos en Nueva York y te llevan a conocer los mejores sitios de manera cómoda y segura, particularmente te recomiendo realizar un tour llamado “Excursión Panorámica Nocturna” y dura unas cinco horas aproximadamente.

Resulta muy atractivo por ejemplo la idea de tomarse un Ferry a State Island y poder observar el skyline iluminado de la ciudad, la Estatua de la Libertad y los rascacielos de la gran manzana. Los Ferris salen aproximadamente cada 15 minutos, el viaje dura unos 20 y funcionan todos los días de la semana durante toda la noche.

Otra opción que tiene su particular encanto por la noche es visitar en la esquina de la Avenida Broadway y la Séptima Avenida el Times Square con sus luces y cientos de carteles publicitarios. Esta esquina es el símbolo del urbanismo de la ciudad de Manhattan y la zona más viva de la ciudad, se encuentra llena de bares, restaurantes, museos y teatros.

Ahora nos falta ver la ciudad desde las alturas y hay muchos rascacielos que permiten subir a sus diferentes pisos para apreciar la vista nocturna de la ciudad, algunos de ellos son el Rockefeller Center y el Empire State Building que ofrecen las mejores vistas. El Empire State Building se encuentra abierto al público hasta las dos de la mañana.

Las vistas del Rockefeller Center son espectaculares, aunque se ven algo opacadas por los vidrios del edificio, en el último piso no tiene cristales, pero es algo incómodo por la cantidad de gente que sube generalmente, aun así, vale la pena subir para apreciar el atardecer.

Otra de las posibilidades para esta salida nocturna es poder observar alguno de los puentes que conectan Manhattan con otros barrios, el más recomendado por su belleza y majestuosidad es el puente de Brooklyn, es también el más famoso y un sitio turístico por excelencia. Otras opciones son el puente de Manhattan y el puente George Washington que también se ven muy bien durante la noche.

Ahora bien, ya terminando con nuestra visita nocturna, ¿Qué te parece una obra de Broadway? Hay más de 40 teatros para elegir en el circuito de Broadway y cada uno de ellos presenta óperas y musicales todos ellos tan característicos de la ciudad que te sentís un verdadero Neoyorkino.